Reinventando la educación superior

Por Dra. Martha Aguilar Trejo 

Rectora de la Universidad de Celaya  

Septiembre 2022

Hablar de un modelo educativo después de la pandemia de COVID-19 representa un verdadero desafío. Si bien, durante el 2020 actuamos en modo de emergencia, ahora debemos actuar en modo de importancia y prioridades.  

El modelo educativo de una Institución de Educación Superior (IES) es la visión sintética de teorías o enfoques pedagógicos que orientan su ser y quehacer, a través de la cual se esquematizan los elementos y se sistematiza el proceso de enseñanza-aprendizaje. El modelo educativo varía de acuerdo con el período histórico e institución de educación superior, ya que tanto su vigencia, como su utilidad, dependen del contexto social.  

Ahora estamos conscientes de que el mundo postpandemia nos ha obligado a repensar las prácticas tradicionales para evolucionar hacia mejores y más innovadoras prácticas con sentido, sin perder lo esencial; es decir, hemos tenido que reinventar la manera en que actuamos, pero manteniendo la trayectoria con rumbo hacia la excelencia académica.  

Precisamente, con la intención de capitalizar esa oportunidad y con el gran interés de compartir con la comunidad académica del país el conocimiento adquirido, en septiembre de 2022 la Universidad de Celaya ha publicado un libro que reúne las experiencias vividas durante el proceso de transición y adaptación al modelo de educación híbrida. En esta obra titulada “Reinventando la educación superior. Retos, experiencias y buenas prácticas en la Universidad de Celaya durante la pandemia por COVID-191 docentes, estudiantes y miembros del equipo directivo comparten el análisis de diversas estrategias y acciones que implementaron en la institución con la finalidad de propiciar el aprendizaje en nuevos escenarios retadores, pero siempre con el compromiso de lograr la misión institucional, atendiendo las medidas de bioseguridad necesarias para garantizar la integridad de sus miembros. Los capítulos de esta reciente publicación componen una serie de reflexiones sobre las oportunidades que la pandemia de COVID-19 abrió para la transformación de la educación superior en pro de un aprendizaje más integral de nuestra comunidad educativa.  

Sin duda alguna, todas esas experiencias compiladas en la reciente publicación de la Institución son valiosas para continuar reinventándonos y centrando nuestro ser y quehacer en la formación de estudiantes líderes, íntegros, competitivos y con gran compromiso con el desarrollo de su país. 

Y es que es cierto que cuando los estudiantes son conscientes de la adquisición del aprendizaje y sienten que tienen tanto conocimientos, como herramientas, surge el empoderamiento para ampliar sus aprendizajes por ellos mismos; entonces, requieren de alguien más que logre descifrar sus descubrimientos y saberes en un proceso que reafirma su autoestima, así como su autonomía personal y profesional. Si pensamos en un modelo educativo que, además de estar centrado en la persona, debiera fomentar una relación más que de verticalidad académica, de horizontalidad dialógica, entendida como un modelo de aprendizaje que les permite a los estudiantes basarse en el diálogo como recurso para el desarrollo de su pensamiento y que propicie la interacción entre personas que se desenvuelven en contextos diversos a fin de intercambiar puntos de vista, llegar a acuerdos, lograr consenso o generar nuevos saberes; es así como los modelos educativos durante y después de la pandemia de COVID-19 requieren de un proceso dinámico de reflexión y acción.