Por:
Carolina Reyes Ramberg1, Fernanda Paola Rivas Magaña1, Miriam Guadalupe Lugo Castillo1, Yadira Nieto García1, Jorge Alejandro Alegría Torres2
1Licenciatura de Químico Farmacéutico Biólogo, División de Ciencias Naturales y Exactas, Universidad de Guanajuato, México.
2Departamento de Farmacia, División de Ciencias Naturales y Exactas, Universidad de Guanajuato, México.
ORCID: 0000-0001-5875-6458. Correo electrónico: ja.alegriatorres@ugto.mx
Resumen
El plomo es un metal de la corteza terrestre que no tiene ninguna función biológica conocida en nuestro cuerpo. La fuente de exposición a plomo más importante en México es el esmalte de utensilios de barro vidriado, usados para preparar, consumir y almacenar alimentos. Para demostrarlo, estudiantes de la licenciatura de Químico Farmacéutico Biólogo de la Universidad de Guanajuato analizaron piezas de barro vidriado provenientes de diferentes municipios del Estado, con el objetivo de estimar la proporción de piezas de barro vidriado positivas a plomo mediante un ensayo cualitativo de cribado (reacción de lluvia de oro). De un total de 38 piezas analizadas, el 62 % de las piezas dieron positivo a plomo. A pesar de que México cuenta con un marco legal para reducir la exposición a este metal, la falta de cumplimiento, vigilancia y el desconocimiento de la sociedad, ha impedido erradicar el problema, afectando de manera particular a la niñez y a las poblaciones vulnerables. Por lo tanto, a través de este artículo original breve, con componente de divulgación se lustra el valor educativo de un monitoreo participativo, enfatizando en la necesidad de vigilancia, utilizando técnicas alternativas cuando no se cuenta con el instrumental conforme a la NOM-231-SSA1-2016, que establece los límites máximos permitidos de plomo soluble en artículos de alfarería vidriada, cerámica, porcelana y vidrio destinados a contener alimentos o bebidas.
Palabras clave
Plomo, barro vidriado, greta, exposición.
1. Introducción
1.1. ¿Qué es el plomo y dónde se encuentra? El plomo, cuyo símbolo químico es Pb, es un metal gris, blando, maleable y resistente a la corrosión (Medigraphic, 2015). Es un metal extremadamente tóxico, y no tiene ninguna función biológica en nuestro cuerpo. Este metal afecta al sistema nervioso, además de dañar diversos órganos. En la corteza terrestre su uso ha provocado contaminación ambiental y problemas en la salud pública en diversas partes del mundo (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2024).La presencia de plomo en la vida del ser humano ha sido determinada por diferentes actividades como la minería, que al fundir se liberan partículas y compuestos de plomo al ambiente (Medigraphic, 2015), el uso de pinturas por su durabilidad y acabado superficial liso, lo que facilitó la incorporación del plomo en entornos domésticos e industriales (González Villalba, 2022).Adicionalmente, el uso de plomo como esmalte en la alfarería artesanal, conocido como greta, con el fin de conferir resistencia e impermeabilidad a los utensilios, es una práctica que provoca la ingesta de plomo por medio de alimentos y bebidas (De Salud, s.f.). Estos actos han provocado el aumento en la distribución y transformación del metal en la corteza terrestre y, por ende, un aumento en la exposición a la población.
1.2. Efectos a la salud por exposición a plomo. El plomo ingresa a nuestro cuerpo al inhalar partículas en el aire contaminado con este metal, al ingerirlo directamente a través de los alimentos y por el contacto con la piel, una vez dentro, viaja en la sangre y accede a tejidos como hígado, riñón, médula ósea y sistema nervioso central (Rodríguez Rey et al., 2016). Cuando el plomo alcanza la estructura ósea, puede almacenarse por 12 a 16 años (Olvera, 2022). Sin embargo, el plomo puede reingresar a la circulación sanguínea durante el embarazo, ya que, en este estado, la demanda de calcio del feto desencadena la movilización de minerales de los huesos de la madre, liberando el plomo acumulado y exponiendo al feto, debido a que el metal puede atravesar la placenta (Rojas Bracho et al., 2023). Esto puede causar alteraciones neurológicas o de conducta irreversibles en el recién nacido, como problemas de aprendizaje, déficit de atención y bajo desempeño escolar. Además, el plomo aumenta el riesgo de partos prematuros, abortos espontáneos y bajo peso al nacer (Poma, 2008; Rojas Bracho et al., 2023).
El plomo es extremadamente tóxico, afecta diversos sistemas, como el hematológico, inmunológico, reproductivo, cardiovascular, entre otros (Alegría Torres et al., 2023). El plomo es capaz de producir anemia. Esto sucede porque este metal interfiere en la producción del grupo hemo, un componente necesario para la formación de hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos que se encarga de transportar el oxígeno. El plomo bloquea este proceso al adherirse a dos enzimas esenciales (ALAD y ferroquelatasa), las cuales necesitan zinc para funcionar, pero al haber presencia de plomo, éste sustituye al zinc, impidiendo que las enzimas funcionen correctamente. Por lo que se produce menos hemoglobina y, los glóbulos rojos se vuelven más frágiles, más pequeños, pálidos y viven menos tiempo (Poma, 2008). La exposición a altos niveles de plomo se ha vinculado con el desarrollo de la hipertensión arterial y un mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares, sobre todo en casos de exposición laboral prolongada (Laborde et al., 2006).
El sistema nervioso es especialmente vulnerable a la toxicidad del plomo, debido a que este metal actúa sustituyendo a elementos esenciales, como el calcio, en procesos neurológicos, al usurpar los sitios en las neuronas donde debería unirse el calcio, por lo que se altera la síntesis, almacenamiento y liberación de neurotransmisores, los cuales son moléculas producidas por las neuronas, que regulan funciones como el aprendizaje, la memoria, el estado de ánimo, el control muscular, el sueño, entre otras (Clínica Universidad de Navarra, s.f.).
En los niños, una alta exposición puede provocar encefalopatía por plomo, que comienza con vómitos y pérdida de coordinación. En su etapa más avanzada, esto puede evolucionar a pérdida de las funciones intelectuales, y en casos extremos estado de coma e incluso la muerte (Garza et al., 2005; Olvera, 2022; Rodríguez Rey et al., 2016). Sin embargo, el principal riesgo se presenta cuando la exposición ocurre a bajas concentraciones por tiempo prolongado, lo cual impide observar eventos agudos de intoxicación, por lo cual los efectos del plomo son silenciosos y aparentemente indetectables.
1.3. La exposición a plomo en México y en Guanajuato. Una fuente de exposición al plomo muy preocupante es el uso de utensilios de barro vidriado en el hogar para preparar, consumir y almacenar alimentos y bebidas. Esto se debe a que, en la alfarería vidriada tradicional, las piezas de barro se recubren con un esmalte a base de óxido de plomo, conocido como greta. Desafortunadamente, la gran mayoría de los hornos de alfarería en México se calientan con madera, por lo que no se logra alcanzar las temperaturas necesarias para sellar por completo los esmaltes. Como consecuencia, el plomo se puede liberar y pasar a los alimentos y bebidas (Caravanos et al., 2014), sobre todo en medios ácidos y en presencia de calor, como suele ocurrir en la cocina mexicana.
Se han realizado investigaciones que monitorean los niveles de plomo de la población mexicana, así como a través de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Instituto Nacional de Salud Pública, 2023), en el que midieron plomo en sangre de 1,747 menores de 1 a 4 años, en el país. Los resultados revelaron que el 17.2% de estos niños presentaron concentraciones de plomo que corresponden a intoxicación. La prevalencia era mayor en hogares que utilizaban barro vidriado para consumir alimentos (Téllez Rojo et al., 2024).
La exposición crónica al plomo puede tener efectos significativos no solo en las personas expuestas directamente al metal, sino también en las generaciones futuras. Esto crea un ciclo multigeneracional: el plomo puede transferirse de la madre al hijo, y quizá ella a su vez lo recibió de su madre. Este evento ocurre por la acumulación de plomo a lo largo de los años en los huesos maternos, y que, durante el embarazo, se convierte en la exposición prenatal del feto. Precisamente, esta exposición dentro del útero representa un riesgo mayor que la exposición en otras etapas de la vida, debido a la inmadurez fetal, de ahí el impacto irreversible en el desarrollo. Por otra parte, la exposición prenatal al plomo se ha asociado con riesgo a desarrollar diabetes tipo 2 junto con riesgos cardiometabólicos en niños. Por ende, la predisposición a desarrollar enfermedades metabólicas puede verse favorecida desde antes del nacimiento por la exposición temprana a tóxicos ambientales, afectando a una población en riesgo, como son los niños (Liu et al., 2020).
1.4. Contexto actual. Aunque México cuenta con marco normativo que busca reducir la exposición al plomo en el país, como la NOM-231-SSA1-2016, que establece los límites de plomo en artículos de alfarería vidriada, cerámica vidriada, porcelana y artículos de vidrio, dependiente de su capacidad, así como la NOM-026-SSA1-1993, que fija un límite máximo permisible en aire ambiental. A ello se suma la NOM-199-SSA1-2000, que define como valor de referencia en sangre menor a 5 µg/dL para activar acciones de protección en la población, especialmente en menores de 15 años y mujeres embarazadas.
El uso y fabricación de barro vidriado es la principal fuente de exposición a plomo en México, por el uso del esmalte greta. Este barniz sigue en uso en comunidades rurales, ya sea por tradición, desconocimiento o por ser más barato que los esmaltes libres de plomo (De Salud, s.f.).
Otro problema son productos como pinturas, esmaltes y juguetes, tanto de producción nacional como importados, pueden exceder los límites establecidos de plomo (González Villalba, 2022). La vigilancia en puntos de venta es limitada y los sistemas de control insuficientes. La intoxicación por plomo sigue siendo un enemigo silencioso y subestimado, que afecta de manera desproporcionada a la niñez y a comunidades vulnerables. La solución no depende únicamente de la existencia de normas, sino de su aplicación efectiva, acompañada de campañas de educación, inversión en tecnologías seguras y voluntad política para priorizar la salud pública sobre intereses económicos.
Por lo tanto, a través de esta investigación se ilustra el valor educativo de un monitoreo participativo por parte de estudiantes de la licenciatura de Químico Farmacéutico Biólogo y de la necesidad de un monitoreo permanente, en este caso una estimación de la proporción de piezas de barro vidriado adquiridas en municipios de Guanajuato que resulten positivas a plomo mediante la reacción “lluvia de oro” como ensayo cualitativo de cribado.
2. Metodología
2.1. Selección de piezas de barro vidriado. En el segundo semestre del 2025, 45 estudiantes de la asignatura Toxicología de noveno semestre la licenciatura de Químico Farmacéutico Biólogo de la Universidad de Guanajuato, provenientes de diferentes municipios del estado, realizaron un muestreo no probabilístico de piezas de barro vidriado seleccionadas por conveniencia. En total se seleccionaron solamente 38 piezas de barro, correspondiente a una pieza por alumno, que debió ser adquirida en un mercado local de su municipio, o que sea de uso doméstico de sus propias cocinas (taza, plato, o cazuela), teniendo como criterios de selección: ser pieza de barro, no estar recubierta con pintura y presentar brillo o esmalte en la superficie que está contacto con los alimentos o bebidas. Fueron excluidas aquellas piezas sin esmalte o vidriado, o pintadas con colores que pudieran interferir con la determinación.
2.2. Detección de plomo en barro vidriado. El plomo se detectó a través de la reacción conocida como “lluvia de oro” (Ecuación 1 y 2); con el procedimiento que se describe a continuación:
2.2.1 Se adicionaron 50 ml para piezas de barro pequeñas, o 100 ml para piezas grandes, de agua destilada acidificada con 6 gotas de ácido clorhídrico concentrado (HCl), hasta obtener un pH de 2 medido con tiras indicadoras de pH. Estas condiciones simulan la cocina mexicana, ya que la acidez, proveniente de ingredientes como chiles, vinagres y jugo de limón, favorece la liberación de plomo de estas piezas.
2.2.2. Las piezas de barro se colocaron en parrillas de calentamiento dejando hervir el agua acidificada en campana de extracción, durante 30 min o hasta alcanzar el 90% de evaporación del volumen añadido.
2.2.3. Se recuperaron con pipeta 5 mL de la solución ácida colocándolos en un tubo de ensaye de 13X100 y se dejaron reposar hasta que alcanzaran la temperatura del ambiente.
2.2.4. Se adicionó una gota de ácido nítrico concentrado (HNO3) y se agitó cada tubo de ensaye.
2.2.5. Para revelar la presencia de plomo, se adicionó 1 mL de yoduro de potasio 1 N (KI). Si la pieza de barro contiene plomo, se producirá yoduro de plomo (PbI2), el cual precipita en color amarillo.
PbO + 2HNO3 —> Pb(NO3)2 + H2O
Ecuación 1. Reacción óxido de plomo II y ácido nítrico
Pb(NO3)2 + 2 KI —> PbI2 ↓ + 2KNO3
Ecuación 2. Reacción lluvia de oro.
2.3. Controles de calidad. Como control negativo se utilizaron 5 mL del agua acidificada con la que se realizó la lixiviación de plomo en las piezas de barro vidriado. Por otra parte, se contó con dos controles positivos que correspondieron a 5 mL de una solución de nitrato de plomo II a 15 mg/L y otra a 150 mg/L, Estas concentraciones son 30 y 300 veces más altas que el límite máximo permisible de 0.5 mg/L, señaladas en la NOM-231-SSA1-2016 para piezas de barro vidriado usadas para procesar alimentos y/o bebidas. Estas concentraciones fueron elegidas por la intensidad visual que generan; el control positivo de 15 mg/L brinda una intensidad visual débil, mientras que el control positivo de 150 mg/L una intensidad visual moderada, con una franca precipitación de PbI2 (Figura 1). Los controles y las muestras de las piezas de barro fueron procesadas de la misma forma.

Figura 1. A) Control negativo; B) Control positivo (150 mg/L); C) Control positivo (15 mg/L).
Todos los reactivos y material de laboratorio fueron manipulados con equipo de protección, y bajo la campaña de extracción; asimismo, los desechos y residuos de metales fueron confinados de acuerdo con el reglamento de seguridad del laboratorio de Toxicología de la Universidad de Guanajuato.
2.4. Criterios de positividad. La intensidad visual del precipitado o de la tonalidad amarilla en el tubo fue clasificada de acuerdo con los controles: control negativo (no visible), control positivo de 15 mg/L (débil), control positivo de 150 mg/L (moderada), y superior en intensidad al control de 150 mg/L (intensa).
2.5. Limitaciones del método. La reacción de “lluvia de oro” usada como ensayo para detectar plomo en piezas de barro vidriado, es un método de cribado, considerándose una prueba positiva la presencia de un color y/o un precipitado color amarillo. Sin embargo, puede considerarse un método semicuantitativo tomando como referencia un control positivo de concentración conocida. Si la intensidad del color supera al del control positivo, se puede considerar que la muestra contiene mayor concentración de plomo de dicho control.
3. Resultados
De un total de 38 piezas analizadas, 24 dieron positivas a plomo (63%), clasificándose visualmente como intensas por superar el color del control positivo de 150 mg/L (Tabla 1). En cuanto a la procedencia de las piezas, mayormente fueron adquiridas en Guanajuato (15), seguido por León (6), Salamanca (4), Irapuato (4), Dolores Hidalgo (3), Celaya (2), San Felipe (1), Yuridia (1), Purísima del Rincón (1), Pénjamo (1). (Figura 2).
Tabla 1. Cuantificación de piezas de barro vidriado positivas a plomo por municipio
| Sitio de adquisición de la pieza | Número de piezas analizadas | Piezas con resultado Positivo | Criterio de positividad* |
| Guanajuato | 15 | 11 (7 nuevas, 4 usadas) | El 100% “intenso” |
| León | 6 | 2 (1 nueva y 1 usada) | El 100% “intenso” |
| Salamanca | 4 | 3 (1 nueva y 2 usadas) | El 100% “intenso” |
| Irapuato | 4 | 2 (1 nueva y 1 usada) | El 100% “intenso” |
| Dolores Hidalgo | 3 | 1 (nueva) | El 100% “intenso” |
| Celaya | 2 | 1 (nueva) | El 100% “intenso” |
| San Felipe | 1 | 1 (nueva) | El 100% “intenso” |
| Yuridia | 1 | 1 (nueva) | El 100% “intenso” |
| Purísima del Rincón | 1 | 1 (nueva) | El 100% “intenso” |
| Pénjamo | 1 | 1 (nueva) | El 100% “intenso” |
*Criterios de positividad: no visible (referencia control negativo), débil (referencia control positivo de 15 mg/L), moderado (referencia control positivo de 150 mg/L), intenso (superior en intensidad visual al control de 150 mg/L

Figura 2. Detección de plomo en barro vidriado en piezas provenientes de diferentes municipios del Estado de Guanajuato.
4. Discusión
A más de 30 años de los primeros reportes de exposición a plomo en la población mexicana por uso de barro vidriado para preparar y/o almacenar alimentos (Hernández Avila et al., 1991; Rojas-López et al., 1994), y a pesar del marco legal existente que busca proteger a la población de la exposición a este metal, la situación no parece mejorar tal como ha sido demostrado en una evaluación realizada por Alegría-Torres et al., (2023) en sangre de cordón umbilical de 69 recién nacidos de la ciudad de Guanajuato, en donde el 5% tuvo concentraciones sanguíneas de plomo por arriba del valor de 5 µg/dL que recomienda la NOM-199-SSA1-2000 (modificada en 2017), y que está por encima del recomendado por la CDC 3.5 µg/dL (Centers for Disease Control and Prevention [CDC], 2024), a pesar de que no existe un nivel seguro de exposición al plomo. Los recién nacidos con niveles significativamente más altos fueron aquellos cuyas madres refirieron usar barro vidriado para preparar y/o almacenar alimentos.
Para evidenciar esta fuente de exposición, se realizó un muestreo exploratorio con los estudiantes de toxicología de la licenciatura de Químico Farmacéutico Biólogo de la Universidad de Guanajuato, con el objetivo de realizar un monitoreo práctico de relevancia en salud pública y educación científica, solicitando a cada uno de ellos una pieza de barro vidriado que hayan adquirido en su municipio en algún mercado local, o una pieza de uso doméstico; sin ninguna tendencia de búsqueda sino por el contrario, para explorar en el estado el riesgo de exponerse al plomo por el uso de cualquier pieza de barro utilizada para preparar alimentos.
La detección de plomo en el 63% de las piezas analizadas permite estimar que probabilísticamente más de la mitad de las veces que se utilice una pieza de barro, habrá liberación de plomo en condiciones ácidas y de calentamiento, como ocurre en la cocina mexicana, y puede ser detectado por el método de cribado utilizado. Aunque hay desconocimiento del taller donde fueron fabricadas cada una de estas piezas, el dato relevante es que han sido distribuidas a los municipios antes mencionados exponiendo a los consumidores que habitan en estas localidades.
Para este estudio, un resultado no detectable por la reacción de lluvia de oro no significa que no se haya liberado plomo en el tratamiento de las piezas de barro, debido a que un resultado positivo débil corresponde al control positivo 15 mg/L, que apenas es apreciado por el ojo humano, y sin embargo está 30 veces más alto que el límite permisible por la NOM-231-SSA1-2016 de 0.5 mg/L de plomo. En otras palabras, es crucial señalar que las piezas que resultaron ser negativas bajo este método no necesariamente están libres del metal. Entonces, para poder determinar con precisión la concentración de plomo en piezas de barro vidriado, se requiere utilizar espectrofotometría de absorción atómica como lo señala la NOM-231-SSA1-2016; sin embargo, el objetivo de este estudio no fue ese, ni la comparación de los métodos utilizados.
Algunas limitaciones de este estudio son: 1) El método de cribado es de poca sensibilidad; 2), falta de trazabilidad del origen de fabricación de las piezas de barro analizadas; 3) falta de corroboración a través de un método instrumental como es espectrofotometría de absorción atómica.
5. Conclusión
A pesar de las evidencias del efecto negativo del plomo en la población, sigue existiendo exposición al metal, por ello es muy importante concientizar, difundir esta información y realizar monitoreos constantes, sobre todo en poblaciones vulnerables, para reducir el uso de utensilios de barro vidriado en el hogar, así como buscar estrategias para reemplazar el uso de esmaltes con plomo. Solo mediante un esfuerzo conjunto entre autoridades, artesanos y consumidores es posible mitigar este peligro invisible y proteger la salud de las familias mexicanas. Por lo pronto, debido a que no existe certeza de que una pieza de barro vidriado esté libre de plomo, a excepción de que esté certificada como “pieza libre de plomo” debemos evitar preparar, consumir y/o almacenar alimentos en utensilios de barro vidriado para no exponernos al plomo a través de esta fuente de exposición.
6. Tabla de recomendaciones
| Para estudiantes y profesores de educación superior y licenciatura | Implementar el monitoreo participativo a través de prácticas de laboratorio utilizando el método de cribado “lluvia de oro”, que no requiere equipos instrumentales para su realización. Y divulgar este conocimiento en talleres y foros. |
| Para la población en general | NO usar piezas de barro vidriado para cocinar y/o almacenar alimentos si no se cuenta con certificado de fabricación “libre de plomo” |
| Para los alfareros | Sustituir la greta por otro tipo de esmalte libre de plomo. Si se usa la greta, vigilar la temperatura y tiempo de cocción de piezas en el horno y enviar periódicamente muestras de sus piezas fabricadas a laboratorios certificados que determinen niveles de plomo de acuerdo con la NOM-231-SSA1-2016. |
| Para instituciones de salud y gubernamentales | Implementar programas de tamizaje en recién nacidos para conocer el nivel de exposición a plomo en la población en general. Seguimiento de la población expuesta a plomo para contrarrestar los efectos a través de una buena nutrición y estimulación temprana. |
7. Referencias
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