Por
Amabile A. Velo-Silvestre1,2, Georgina Soto-Cruz1, Anuar Salazar-Gómez1, Joel Ramírez-Emiliano2
1 Universidad Nacional Autónoma de México, Escuela Nacional de Estudios Superiores, Unidad León, Licenciatura en Optometría. León, Guanajuato, México.
2 Universidad de Guanajuato, Departamento de Ciencias Médicas. León, Guanajuato, México.
Joel Ramírez-Emiliano: https://orcid.org/0000-0001-9813-9120
Resumen
La visión depende de la salud del ojo, entre sus estructuras se encuentra la retina, un tejido con alta demanda energética y vulnerable al daño por radicales libres. El balance entre los radicales libres y los antioxidantes es esencial para prevenir el estrés oxidativo, un proceso implicado en enfermedades oculares. Es por eso que esta revisión tiene como objetivo integrar y analizar laevidencia científica existente sobre la relación entre patrones alimenticios vegetarianos, el consumo de antioxidantes derivados de este patrón y su posible efecto en la salud ocular y visual, particularmente en la estructura y función de la retina. Se realizó una búsqueda de artículos científicos publicados entre los años 2000 y 2025 en dos bases de datos, en los que se evaluó el efecto de distintos patrones alimenticios y suplementación con carotenoides en la salud sistémica y ocular. La evidencia revisada muestra que los carotenoides como la luteína y la zeaxantina desempeñan un papel protector contra el estrés oxidativo en la retina además la suplementación con estos compuestos retrasan la progresión de la degeneración macular relacionada a la edad (DMRE). Por otro lado, los patrones dietéticos basados en alimentos de origen vegetal como la dieta mediterránea y la vegetariana se han asociado con altos nivelesde antioxidantes, reducción de
marcadores inflamatorios y mejor perfil lipídico. Aunque la evidencia sobre el impacto directo de la dieta vegetariana en la estructura y función de la retina es limitada, los hallazgos sugieren que podría contribuir a la reducción de factores metabólicos asociado con el desarrollo de la DMRE, siendo este un campo emergente del cual podría desarrollarse estrategias preventivas y recomendaciones nutricionales dirigidas a la preservación de la función retinal y la salud ocular.
Palabras clave
retina, estrés oxidativo, dieta vegetariana, luteína, zeaxantina, degeneración macular relacionada a la edad
Introducción: La visión es uno de los sentidos más importantes y, para mantenerla, es fundamental conservar la integridad y la función de cada componente del ojo. Para conservar la estructura y función de cada una de las partes del ojo, una de las opciones es la adopción de estilos de vida saludables que promuevan el bienestar, por ejemplo una alimentación balanceada.
El ojo es un órgano compuesto por tres capas principales que desempeñan funciones esenciales para su integridad. Entre ellas, la más interna es la retina, que contiene fotorreceptores que transforman la luz en señales eléctricas mediante la fototransducción para transmitirlas a través del nervio óptico, que conecta con la vía visual y llega hasta la corteza visual (Remington, 2005).
La fototransducción es un proceso que requiere una alta tasa metabólica, lo que genera concentraciones elevadas de especies reactivas de oxígeno que pueden desencadenar un desbalance oxidativo y provocar alteraciones a nivel celular de la retina (Léveillard & Sahel, 2017), por tal motivo, es importante mantener el equilibrio entre los radicales libres y los antioxidantes (Joyal et al., 2018). Para hacer frente al estrés oxidativo generado por la fototransducción, la mácula, zona de la retina con la mayor concentración de fotorreceptores, contiene altas concentraciones de luteína y zeaxantina, carotenoides que actúan como antioxidantes y ayudan a prevenir los efectos de los radicales libres. Estos compuestos bioactivos se obtienen principalmente de la dieta, en especial de los vegetales de hoja verde y de los frutos amarillos (Thomas & Johnson, 2018).
El objetivo de esta revisión es integrar y analizar la información existente sobre la relación entre el consumo de antioxidantes, el seguimiento de patrones alimenticios vegetarianos y el posible impacto en la salud ocular, particularmente en la estructura y función de la retina.
Preguntas guía: ¿existirá una relación entre los antioxidantes obtenidos de la dieta y el estrés oxidativo en la retina?, ¿existe evidencia de que patrones basados en plantas se asocia a un efecto protector de la retina?, ¿se puede considerar una dieta vegetariana como protectora de la estructura retiniana por su alto contenido de antioxidantes carotenoides?
Metodología: Se realizó una búsqueda de la literatura en las bases de datos PubMed y ScienceDirect, donde se buscaron términos relacionados con la salud ocular y patrones dietéticos, como “retina”, “macular degeneration” “lutein” “oxidative stress” y “vegetarian”, “diet mediterranean”, y se incluyeron aquellos artículos publicados entre los años 2000 y 2025, en idioma inglés o español en los que se haya evaluado el efecto de la dieta vegetariana en la salud sistémica y en particular ocular.
La información sobre el impacto de la dieta vegetariana es más bien escasa, pero sí hay evidencia sobre el efecto beneficiosos de la dieta vegetariana sobre la salud en general.
Balance entre radicales libres por estrés oxidativo y antioxidantes
Como se describió anteriormente, la retina tiene un gran número de células y sus membranas son ricas en ácidos grasos. Esto la convierte en un tejido especialmente sensible a los radicales libres que pueden iniciar reacciones de lipoperoxidación, lo cual resulta en un daño en la retina y pérdida visual (Catala,
2011; Léveillard & Sahel, 2017). Además, estas reacciones también están relacionadas con patologías como la retinopatía, la catarata, el glaucoma, entre otras (Ahmad & Ahsan, 2020).
Para hacer frente a los radicales libres, existen los antioxidantes, que son compuestos capaces de neutralizarlos. Es importante mantener un balance entre los niveles de radicales libres y los antioxidantes; si este balance se pierde, se produce un estado de estrés oxidativo, lo cual puede dañar la estructura de la retina y provocar pérdida visual. Además de los antioxidantes propios del cuerpo humano, ciertas regiones de la retina contienen derivados de los carotenoides, como la luteína y la zeaxantina, que actúan como antioxidantes, previniendo así los efectos de los radicales libres (Thomas & Johnson, 2018). Los carotenoides son pigmentos liposolubles que confieren el color amarillo, rojo o naranja a distintas frutas y verduras, como la zanahoria, la naranja y los duraznos, entre otros, así como en hojas verdes. Estos compuestos bioactivos deben obtenerse de la dieta, ya que no pueden ser sintetizados de manera endógena (Braakhuis et al., 2017).
La degeneración macular asociada a la edad (DMRE), una enfermedad relacionada con el estrés oxidativo, afecta la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión central, precisa y fina. Esta condición ocasiona la pérdida de la visión y, como resultado, las personas que la padecen disminuyen su independencia personal y económica. Se estima que 10,4 millones de personas en el mundo la padecen (OMS, 2018).
Debido a la relación entre el estrés oxidativo y la fisiopatología de la DMRE, en las últimas décadas se han desarrollado investigaciones orientadas a identificar estrategias preventivas y terapéuticas, como el efecto de distintos micronutrientes con propiedades antioxidantes. Entre estas investigaciones se encuentran los ensayos clínicos Age-Related Eye Disease Study (AREDS) y Age-Related Eye Disease Study 2 (AREDS2) que reportaron que la suplementación con luteína, zeaxantina, vitaminas y minerales puede retrasar la progresión de la DMRE en un 25%. El estudio AREDS fue conducido por el National Eye Institute (NEI) entre
1992 y 2001. En este estudio se analizó si el consumo de suplementos nutricionales podría prevenir o retrasar la DMRE (Vitale et al., 2020). En 2006, el mismo NEI realizó un segundo estudio, AREDS2, en el que se agregaron ácidos grasos Omega-3 (350 mg de ácido docosahexaenoico + 650 mg de ácido eicosapentanoico) y se reemplazó el beta-caroteno por luteína y zeaxantina, ya que son más seguras en su uso. Los resultados del AREDS2 sugieren que el cambio de beta-caroteno por luteína y zeaxantina fue adecuado y mostraron una asociación beneficiosa con la progresión tardía de la DMRE. Además, observaron que el consumo de beta-carotenos duplica el riesgo de cáncer de pulmón, por lo cual se recomienda que los fumadores no consuman la fórmula de AREDS, sino la AREDS2. Por otra parte, la suplementación con omega-3 no mostró efectos especialmente beneficiosos (Chew et al., 2022). Los componentes del suplemento AREDS2 actual son: luteína 10 mg, zeaxantina 2 mg, vitamina C 500 mg, vitamina E 400 UI, zinc 80 mg y cobre 2 mg.
Además de la evidencia positiva de los suplementos sobre la progresión de la DMRE, existen estudios que demuestran que la suplementación en personas sanas también brinda beneficios, entre ellos el aumento de la densidad óptica del pigmento macular (Macular Pigment optical Density, por sus siglas en inglés MPOD) (Berrow et al., 2026; Rajs et al., 2024). La MPOD es una medida de la concentración de pigmentos carotenoides en la zona macular de la retina que, como se ha descrito, su función es de protección contra los radicales libres; sus niveles están asociados con la sensibilidad al contraste y, cuando son bajos, se han vinculado al desarrollo de DMRE.Otros estudios indican que a la par del aumento en MPOD la sensibilidad al contraste también se ve favorecida (Stringham et al., 2017; Nolan et al., 2016).
Para organizar y sintetizar la evidencia de los estudios incluidos en esta revisión se agruparon en la siguiente tabla:
Tabla 1. Estudios del efecto de la suplementación con carotenoides sobre la estructura y función macular.
| Estudio | Diseño | Participant es | Exposición | Desenlac e | Efecto |
| AREDS Vitale et al., 2020 | Ensayo clínico longitudina l | 4757participante s | Suplementación con beta-caroteno 15mg, vitamin, zinc 80m, vitamina C 500mg, vitamina E 400 UI | Progresión de laDMRE | Reducción de laprogresión enaproximadamente un 25%.Aumento del riesgo de cáncer de pulmón en fumadores, asociado a los betacarotenos. |
| AREDS2 Chew et al., 2022 | Ensayo clínico longitudina l | 4203participante s | Suplementación luteína10mg, zeaxantina2mg, zinc80mg, oxido de cobre 2mg; vitamina C 500mg, Vitamina E 400 UI | Progresión de laDMRE | Asociación significativa entre la suplementación y el retraso en la progresión de DMRE.Disminuye el riesgo de cáncer de pulmón en comparación con AREDS. |
| Stringha m et al.,2017 | Ensayo clínico | 59 adultos sanos | Suplementación con luteína Grupo 1: Placebo Grupo 2: 1.33mg y zeaxantina 0.94mgGrupo 3: luteína 2.7 mg, zeaxantina 2mg. | MPOD yfunción visual | Incremento significativo de MPOD y mejoría en la sensibilidad al contraste |
| Nolan et al. 2016 | Ensayo clínico | 105 adultos sanos | Suplementación con luteína 10mg y zeaxantina 2mg y mesozeaxantina 10mg | MPOD yfunción visual | Incremento significativo de MPOD y mejoría en la sensibilidad al contraste |
| Rajs et al., 2024 | Estudio observacio nal | 20 adultos sanos | Suplementación con Luteína 25mg, Zeaxantina 3mg | MPOD | Incremento significativo de MPOD |
| Berrow et al., 2016 | Ensayo clínico aleatorizad o | 52 adultos sanos | Suplementación con Luteína 12mg, Zeaxantina 0.6mg, Vitamina C 150mg, Vitamina E 15mg | MPOD | Incremento significativo de MPOD |
MPOD:densidad óptica del pigmento macular.
Evidencia del efecto de patrones dietarios y la salud. Si bien existe evidencia de que la suplementación con carotenoides tiene un efecto positivo tanto en personas sanas como en el retraso del desarrollo de la DMRE, se ha generado interés por el impacto de patrones dietéticos completos y del consumo de alimentos específicos ricos en estos antioxidantes en el mantenimiento y la protección de las estructuras del globo ocular.
Un ejemplo de ello es la llamada “dieta mediterránea”, un patrón dietético tradicional en los países de la región del mar Mediterraneo, caracterizada por el alto consumo de verduras, aceite de oliva, frutos secos, pescado y vino (Tosti et al., 2018). Estos alimentos la caracterizan como una dieta rica en fitonutrientes, como polifenoles y antioxidantes como las vitaminas C y E y loscarotenoides, por lo cual existen estudios que describen su papel como factor en la prevención de enfermedades crónicas, tales como diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer y enfermedades relacionadas con la edad. Esto se debe a sus efectos antimicrobianos, antiinflamatorios,antioxidantes así como en la disminución de lípidos en plasma (Tong et al., 2016; Stojanovic, 2017; Bucciantini et al., 2021 Podadera-Herreros et al., 2024).
Sus beneficios a nivel sistémico han sido estudiados en múltiples estudios, entre ellos el ensayo clínico PREMID (Prevención con DIeta MEDiterránea), realizado en población española con alto riesgo cardiovascular. En este se reportó una reducción aproximada del 30 al 40% de loseventos inflamatorios sistémicos en las personas que llevaron una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva y frutos secos (Zamora-Ros et al., 2015).
En cuanto a sus efectos sobre el sistema visual, existen estudios como el Alienor (Antioxidantes, Lípidos Esenciales, Nutrición y Enfermedades Oculares), que se trata de una investigación francesa de cohorte prospectiva que evalúa la relación entre la nutrición y las enfermedadesoculares relacionadas con la edad (Delcourt, 2010), y el Rotterdam Study I (RS-I), el cual es un estudio observacional prospectivo cuyo objetivo es investigar la prevalencia, incidencia y evolución de patologías crónicas en la vejez (Hofman et al., 2007). En el estudio realizado por
Merle y su grupo de trabajo, mostró que una adherencia a una dieta mediterránea se asoció con una reducción del 41% en el riesgo de DMRE avanzada, en este se siguió a 117 pacientes pertenecientes al estudio RS-I durante un promedio de 9.9 años y a 38 pacientes del estudio Alienor durante promedio de 4.1 años. Los participantes con mayor puntuación de adherencia a la dieta mediterránea, mostraron una reducción del riesgo de evolución de la DMRE encomparación con aquellos que tuvieron puntuaciones de adherencia más bajas (Merle et al., 2019).
Recientemente, en China, se analizaron los efectos de la dieta basada en plantas sobre el grosor de la retina medido a través de tomografía de coherencia óptica, encontrando una asociación positiva entre una mayor adhesión a la dieta basada en plantas y un mayor grosor de la mácula en general (β = 0.106, p = 0.001), así como de la capa plexiforme interna (β = 0.017, p= 0.033), del epitelio pigmentado de retina (mRPE) (β = -0.012, p = 0.161), de de la capa nuclearexterna (β = 0.044, p = 0.003), capa de fotorreceptores (β = 0.003, p = 0.005) y de las células ganglionares (β = 0.027, p = 0.025). Además, se observó que el nivel de colesterol parece ser un punto clave para entender la relación entre una dieta basada en plantas y el grosor macular(Zhu et al., 2025). Sin embargo, es interesante señalar que una dieta basada en plantas nosignifica que excluye el consumo de alimentos de origen animal, más bien es un patrón alimenticio que prioriza el consumo de alimentos de origen vegetal y enfatiza la calidad nutricional, este tipo de alimentación se caracteriza por su alto contenido de compuestos antioxidantes y ácidos grasos insaturados.
Otro ejemplo de patrón dietético es el vegetariano, que se basa en el consumo de alimentos de origen vegetal, excluyendo aquellos de origen animal o parte de ellos (Azpíroz, 2024). En general, las dietas vegetarianas suelen tener una menor densidad energética, menos grasas saturadas y azúcares, además de un contenido más alto en fibra, potasio, vitamina C y fitonutrientes, como los carotenoides (González-Rodríguez et al., 2022). Esto es importante ya que existe evidencia de que las dietas no balanceadas podrían incrementar el riesgo de padecer patologías oculares (Thomas & Johnson, 2018).
Sin embargo, los efectos de una dieta vegetariana en la retina no han sido reportados directamente, pero se han realizado estudios comparando los niveles de antioxidantes en el cuerpo, el estrés oxidativo y la inflamación entre personas vegetarianas y no vegetarianas. Porejemplo, un estudio hecho en 2004 en la India mostró que los niveles de ácido ascórbico en plasma, también conocido como vitamina C y un antioxidante importante, se encuentran elevados en las personas vegetarianas. Además, se observó una reducción en los niveles de triglicéridos, ácido úrico y proteína C reactiva de alta sensibilidad, la cual es una proteína indicadora de enfermedades cardiovasculares (Szeto et al., 2004). En otro estudio realizado en 2022, se compararon marcadores de estrés oxidativo en personas vegetarianas y no vegetarianas de Alemania y Finlandia, y se encontró que las personas vegetarianas tenían niveles menores de marcadores de oxidación lipídica en comparación con las no vegetarianas (Dietrich et al., 2022). Con estos reportes, se ha demostrado que una dieta vegetariana aumenta los niveles de antioxidantes y, por lo tanto, disminuye el estrés oxidativo y el potencial daño que pueden generar, además de disminuir los niveles de lípidos en sangre.
En otro estudio realizado en la India, se comparó la fluorescencia producida por la lipofuscina en la retina de vegetarianos y no vegetarianos. La lipofuscina es generada por el proceso natural de la fototransducción en la retina y tiene la capacidad de fluorescer por sí sola; sin embargo, sus niveles aumentan cuando hay estrés oxidativo. En dicho estudio, encontraron niveles menores de fluorescencia en las personas que llevaban una dieta vegetariana, lo cual es indicativo de menor daño oxidativo (Kommana et al., 2016).
En la siguiente tabla, se describen los estudios que evalúan la asociación entre distintos patrones dietéticos y marcadores de salud sistémica y ocular.
| Estudio | Diseño | Participan tes | Exposición | Desenlace | Efecto |
| Merle et al.,2019 | Cohorte prospectiva | 155 con seguimiento longitudina l | Adherencia a dieta mediterráne a | Incidencia DMREavanzada | Reducción del 41% del riesgo de progresión. |
| Zhu et al.,2025 | Estudio de cohorte | >10,000adultos | Dieta basada en plantas | Grosor de la retina y de la capa de fibras nerviosas | Asociación entre mayor consumo vegetal y mayor grosor retiniano. |
| Dietrich et al., 2022 | Estudio observacion al comparativo | 72 adultos veganos y 72omnívoros | Dieta vegetariana | Marcadores sistémicosde estrés oxidativo | Menos oxidación lipídica entre vegetarianos |
| Szeto et al.,2004 | Estudio observacion al transversal | 50 adultos veganos y 50omnívoros | Dieta vegetariana prolongada | Biomarcador es antioxidantes | Mayor concentración de vitamina c y menor inflamación sistémica |
| Kommana et al., 2016 | Estudio observacion al comparativo | 72personas vegetarian a | Dieta vegetariana | Autofluoresc encia retiniana | Menor fluorescencia de lipofuscina en vegetarianos |
Discusión: Por otro lado, la OMS (2014), enfatiza la importancia de adoptar dietas saludables y sostenibles y recomienda incluir una alimentación basada en plantas que puede mejorar la salud humana y que además reduzca el impacto ambiental derivado de la cría de ganado para consumo humano. Es por eso que integrar vegetales en la dieta resulta beneficioso para el organismo, aunque ello no significa adoptar forzosamente una dieta vegetariana sino incrementar su consumo.
Los resultados de la presente revisión sugieren que los patrones alimenticios que se caracterizan por un alto consumo de alimentos de origen vegetal podrían brindar protección a la salud ocular y particularmente a nivel de la retina. Al ser la retina un tejido altamente vulnerable al estrés oxidativo los compuestos antioxidantes obtenidos a través de la dieta como los carotenoides luteína y zeaxantina, han demostrado contribuir a la protección estructural y funcional del tejido macular.
Diversos estudios han documentado que la suplementación con carotenoides maculares pueden retrasar la progresión de enfermedades como la DMRE, entre estos están AREDS y AREDS2, especialmente AREDS2 donde se sustituyeron beta-carotenos por luteína y zeaxantina (Chew et al., 2022). Los cuales demostraron que la suplementación con antioxidantes, vitamina C y E yminerales como el zinc reducen el riesgo de progresión de la enfermedad. Por otro lado, estudios observacionales han mostrado beneficios aún en personas sanas tanto estructurales como en el aumento de MPOD, como funcionales mejorando la sensibilidad al contraste (Stringham et al., 2017; Nolan et al., 2016). Por otro lado también se ha estudiado el efecto de patrones alimenticios sobre la salud en general y la salud visual en particular. En este sentido, la dieta mediterránea ha sido estudiada por su alto contenido en compuestos antioxidantes, ácidos grasos insaturados y fitonutrientes. En estudios longitudinales se ha demostrado que una mayor adherencia a este patrón alimenticio se asocia a una reducción en el progreso de la DMRE (Merle et al., 2019). De manera similar los estudios de dietas basadas en plantas mostraronasociaciones positivas con el grosor macular de la retina y en algunas de sus capas (Zhu et al., 2025). Si bien el estudio sobre el efecto de las dietas vegetarianas en la salud ocular es limitado,a nivel sistémico han demostrado qué quienes siguen patrones vegetarianos presentan menores niveles de biomarcadores de estrés oxidativo y de inflamación sistémica lo cual podría ser un indicador de beneficios a nivel ocular.
No obstante, es importante destacar que la mayoría de los estudios disponibles sobre patronesalimenticios son de naturaleza observacionales, lo que limita la
capacidad de establecer relaciones causales, sin embargo entre las fortalezas del evidencia se encuentra la consistencia de los hallazgos que relacionan que el consumo de suplementos alimenticios basados en carotenoides y alimentos ricos en antioxidantes mejoran parámetros estructurales y funcionales del sistema visual. Con estos antecedentes es necesario realizar ensayos clínicos longitudinales que evalúen directamente el efecto de patrones alimenticios sobre la retina tanto en poblaciones sanas como en aquellas qué tienen DMRE.
Conclusión
La evidencia científica sobre el efecto de la alimentación basada en plantas y vegetariana en la salud visual es aún limitada, sin embargo, y de acuerdo con lo reportado por los estudios ya mencionados, se sugiere que la dieta vegetariana puede reducir el estrés oxidativo así como los niveles de lípidos en sangre, factores ampliamente relacionados con la fisiopatología de diversas patologías oculares, como la DMRE. En este sentido el análisis de este patrón alimenticio sobre la estructura y función de la retina representa un área de investigación relevante y con potencial implicación clínica en las recomendaciones alimentarias y de esa forma integrar un enfoquenutricional dentro del cuidado del cuidado de la salud visual.
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Figura 1. Retina

Fig. 2 Frutas y Vegetales

