Five educators discussing documents and a laptop in a classroom

La función docente en la educación media superior: entre la formación académica y la construcción del concepto de ciudadanía

Por

Martha Sofía Díaz Escutia1 Ricardo Vieyra Ramírez2  Dolores Camacho3  Rocío Guadalupe Morales-Romero4

1ORCID: 0009-0004-7163-856X, Universidad ICM, Facultad de Maestrías, Departamento de Educación, Moroleón, Guanajuato, México 

2DGETI CBTIS 217, Nivel Medio Superior, Uriangato, Gto, México 

3DGETI CBTIS 217, Nivel Medio Superior, Uriangato, Gto, México, 

4ORCID 0000-0002-6491-8924 Universidad de Guanajuato, Guanajuato, Gto., México. rmorales@ugto.mx

Resumen

La Educación Media Superior (EMS) constituye una etapa estratégica dentro de los sistemas educativos de América Latina y de manera particular, en México. Tras la reforma constitucional de 2012, este nivel educativo se convirtió obligatorio, lo que implicó ampliar la cobertura y atender a una población juvenil cada vez más diversa en términos socioeconómicos, culturales y geográficos; por lo que actualmente se enfrentan algunos retos como la masificación y brechas digitales. El objetivo de este artículo es reflexionar sobre la función docente mediante una metodología cualitativa de análisis documental (2015-2025), que examina las dimensiones académica, socioemocional y social. Los resultados destacan que el acompañamiento docente es vital para aminorar el 10% de abandono escolar anual.  Los resultados revelan que el acompañamiento socioemocional es clave para mitigar dicha problemática. 

Palabras clave: Educación media superior, función docente, ciudadanía, competencias socioemocionales, cambio social.

Introducción:

La EMS funge como puente entre la educación básica y la superior, pero también como un espacio donde los estudiantes definen su identidad, construyen su proyecto de vida y desarrollan competencias para integrarse a una sociedad compleja y cambiante.

En este contexto, la función docente adquiere una relevancia central. El papel del profesorado en la EMS no se reduce a la transmisión de saberes; implica ser mediador del conocimiento, acompañante socioemocional y agente de cambio social. El reto es enorme, pues el docente trabaja en escenarios donde la masificación de grupos, la burocracia institucional, la brecha digital y la diversidad cultural se convierten en obstáculos cotidianos.

Este artículo tiene como objetivo reflexionar críticamente sobre la función docente en la EMS, desde un marco teórico que articula la pedagogía crítica, la inteligencia emocional y la educación ciudadana, con el fin de analizar los retos actuales y las oportunidades de transformación. La pregunta orientadora es: ¿cómo se redefine la función docente en la EMS frente a los desafíos contemporáneos de la educación, la inclusión y la ciudadanía?

2.- Revisión de la literatura

En el proceso educativo de enseñanza aprendizaje, se consideran diversos enfoques que garantizan que los alumnos generen el conocimiento; en ese tenor Ausubel (2002), refiere que el aprendizaje significativo se produce cuando los nuevos contenidos se relacionan con los conocimientos previos de los estudiantes. Esto exige que el docente sea mediador, no transmisor solamente. 

 A esta visión se suman aportes de Vygotsky (1979), quien introdujo el concepto de zona de desarrollo próximo, subrayando que el aprendizaje se potencia cuando existe la mediación de un otro más experimentado, en este caso el docente. En la EMS, este rol es fundamental para guiar a los estudiantes hacia niveles más altos de comprensión y análisis crítico.

Desde la pedagogía crítica, Freire (2005) cuestiona la educación bancaria —donde el alumno es un receptor pasivo— y propone una educación dialógica y liberadora. Para Freire, el docente es un facilitador de procesos de concientización que permiten a los estudiantes problematizar su realidad y transformarla.

Formación socioemocional

El aporte de Goleman (1995) acerca de la inteligencia emocional demostró que las competencias socioemocionales —empatía, resiliencia, autorregulación— son tan relevantes como las cognitivas en el desarrollo integral del estudiante. Diversos organismos, como CASEL (Collaborative for Academic, Social, and Emotional Learning), han establecido marcos que orientan a los docentes en la integración de estas habilidades dentro del aula.

En la EMS, esta dimensión cobra relevancia porque los estudiantes atraviesan un periodo de transición entre adolescencia y juventud temprana, en el que emergen desafíos relacionados con la identidad, la presión social, el manejo de emociones y la toma de decisiones. El docente no solo transmite conocimientos, sino que también funge como referente y acompañante en la construcción del bienestar emocional de los jóvenes.

Educación para la ciudadanía

La educación para la ciudadanía es un eje transversal de la EMS. Bolívar (2007) plantea que los docentes tienen la misión de formar ciudadanos críticos, capaces de participar en la vida democrática y de contribuir a la justicia social.

La UNESCO (2015), en su informe Replantear la educación, enfatiza que el conocimiento debe ser entendido como un bien común y que la educación debe orientarse hacia la equidad, la sostenibilidad y la cohesión social. De igual forma, el informe Delors (1996) estableció los cuatro pilares de la educación —aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser— que siguen vigentes como marcos de referencia para el quehacer docente.

En la EMS, esto significa que el docente no solo prepara a los estudiantes para aprobar una asignatura, sino que les enseña a vivir en comunidad, ejercer sus derechos y asumir responsabilidades sociales. De este modo, su función trasciende el aula para convertirse en motor de cambio social.

3.- Metodología

La investigación se desarrolló con un enfoque cualitativo sustentado en el análisis documental y crítico de literatura especializada. Este enfoque resulta pertinente dado que el objeto de estudio —la función docente en la EMS— implica comprender un fenómeno complejo desde múltiples perspectivas teóricas y normativas, más que medirlo numéricamente.

El diseño fue exploratorio y descriptivo, con base en el análisis de textos académicos, informes institucionales y políticas públicas relacionadas con la EMS en México y América Latina.

Se establecieron tres criterios principales para la elección de la bibliografía que versan en la pertinencia temática: obras centradas en educación media superior, función docente, ciudadanía y competencias socioemocionales.

Diversidad teórica: En este apartado se realizó la elección de textos que incluyeran enfoques clásicos (Ausubel, Vygotsky, Freire) y contemporáneos (UNESCO, CASEL, estudios recientes 2015–2025).

Relevancia contextual: documentos que aportaran ejemplos de la EMS mexicana, tanto en subsistemas generales como tecnológicos, comunitarios o de educación a distancia.

Cabe hacer mención que la estratégica se basó en la revisión exhaustiva de literatura académica y normativa, por medio de la codificación de tres categorías referidas en tres dimensiones: la académica, socioemocional y social, desde la perspectiva y función del docente. 

Comparación entre perspectivas internacionales y el contexto mexicano, así como la reflexión crítica a partir de las convergencias y tensiones encontradas.

Proceso de análisis y referentes

Siguiendo a Bowen (2009) para el análisis documental y a Braun & Clarke (2006) para el análisis temático, se aplicó un proceso de codificación en dos fases:

  1. Deductiva: Basada en las categorías teóricas preestablecidas (Académica, Socioemocional, Social).
  2. Inductiva: Identificación de subcódigos emergentes como «burocracia institucional» y «brecha digital».

Matriz de Codificación

CategoríaSubcódigosCita Ilustrativa (Evidencia)
AcadémicaMediación, Aprendizaje significativo.«El aprendizaje significativo se produce cuando los nuevos contenidos se relacionan con conocimientos previos».
SocioemocionalInteligencia emocional, Resiliencia.«Las competencias socioemocionales son tan relevantes como las cognitivas en el desarrollo integral».
SocialCiudadanía, Cambio social.«El docente es un facilitador de procesos de concientización que permiten problematizar la realidad».Tabla 1

El estudio  pretende ofrecer un marco interpretativo sólido que permita comprender los desafíos y aportes de la docencia en la EMS. La principal limitación es la ausencia de trabajo de campo directo; sin embargo, el análisis documental permite identificar líneas de investigación futura y orientar propuestas de mejora.

4. Resultados 

Gracias al análisis documental, se pudieron distinguir tres dimensiones interrelacionadas de la función del docente en la EMS: social, socioemocional y académica. Estas dimensiones no funcionan de manera independiente, sino que están continuamente tensionadas con factores del contexto que las limitan o potencian.

4.1 Propuesta de Modelo Integral para la EMS

El Modelo de Gestión Integral de la Función Docente es el resultado del análisis. Este modelo contempla la práctica como un núcleo dinámico que tiene que equilibrar la educación académica, el apoyo humano y la formación de ciudadanía frente a factores disruptores sistémicos como son la burocracia y la brecha digital.

4.2 Dimensión académica: El contraste entre la mediación y la masificación

Se percibe, en esta dimensión, una contradicción directa entre los ideales pedagógicos y las realidades prácticas de las instituciones educativas:

El rol del docente se entiende como un intermediario en el proceso de adquisición de conocimientos, basado en el aprendizaje significativo de Ausubel. En esta perspectiva, el maestro tiene la responsabilidad de conectar lo nuevo con los saberes previos del estudiante. Igualmente, para incrementar el grado de análisis del alumno, la zona de desarrollo próximo de Vygotsky requiere una intervención pedagógica exacta.

El obstáculo de la masificación: En la práctica, el principal obstáculo para este ideal es que los grupos se masifican. Cuando la atención personalizada no es posible debido al gran número de alumnos, el docente no puede hacer el diagnóstico de los conocimientos previos que requiere Ausubel, ya que esto sería físicamente imposible.

Brecha digital y desigualdad: A pesar de que la teoría pedagógica actual acepta un ambiente interconectado, la brecha digital —que se ha acentuado después de la pandemia— deja fuera a los alumnos de áreas rurales, convirtiendo la mediación intelectual en una lucha por el acceso básico a lo técnico.

4.3 Dimensión socioemocional: El docente entre el acompañamiento y la burocracia

Esta dimensión muestra que la base del éxito académico es el bienestar emocional; sin embargo, su implementación se ve obstaculizada por el sistema administrativo:

Inspirándose en Goleman y en el marco de CASEL, el maestro se comporta como una referencia emocional y un compañero. El desarrollo de la inteligencia emocional es un predictor del éxito en el trabajo y un elemento de protección contra el abandono escolar.

El obstáculo burocrático: Hay una tensión crítica en la que la carga burocrática excesiva roba al profesor el tiempo que debería destinar a brindar apoyo emocional. La prioridad de la institución tiende a centrarse en completar informes administrativos en lugar de la interacción humana, aunque el acompañamiento es crucial para reducir el 10% de deserción escolar anual en México.

4.4 Dimensión social: De la pedagogía crítica a la realidad territorial

En este caso, el rol docente va más allá del aula y se transforma en un motor de cambio, afrontando desafíos relacionados con la inclusión y la diversidad:

El maestro, influenciado por la pedagogía crítica de Freire, es un facilitador de la concientización que posibilita que el alumno cuestione su realidad. Bolívar apoya esta idea al proponer que se forme a ciudadanos críticos, quienes tengan la capacidad de colaborar con la justicia social.

La práctica en el territorio: Este ideal se concreta en iniciativas de vinculación con la comunidad y de servicio social (alfabetización, reforestación). Sin embargo, las demandas de una participación democrática y la diversidad cultural exigen un cuerpo docente con una formación ética que no siempre está respaldada por las políticas actuales de formación continua.

Matriz de la Función Docente en EMS 

Esta matriz permite visualizar cómo la intervención docente, condicionada por factores externos, detona resultados específicos en la formación del estudiante. (tabla 2)

DimensiónRol del DocenteInterrelación ClaveFactores Contextuales (Retos)Resultados Esperados
AcadémicaMediador del conocimiento.Vincula saberes previos con nuevos contenidos (Ausubel).Masificación de grupos, brecha digital, burocracia.Logro Académico:Estudiantes críticos y autónomos.
SocioemocionalAcompañante y modelo de referencia.Equilibra el bienestar emocional con el éxito cognitivo (Goleman).Vulnerabilidad social, presión de grupo en la adolescencia.Permanencia: Reducción del abandono escolar y resiliencia.
SocialAgente de cambio y constructor de ciudadanía.Conecta el aula con la transformación de la realidad (Freire).Diversidad cultural, exigencias de participación democrática.Participación y Convivencia:Cultura de paz y compromiso social.

Figura 1. Dimensiones de la función docente. Fuente elaboración propia

Rol del docente en cada Dimensión

Dimensión académica: el docente como mediador del conocimiento

En un mundo en el cual los datos son excesivos, la función clásica del maestro como transmisor de información se vuelve insuficiente. El reto en la EMS es crear alumnos independientes y críticos.

Principales hallazgos:

  • La zona de desarrollo próximo (Vygotsky, 1979) y el aprendizaje significativo (Ausubel, 2002) corroboran la importancia de un profesor mediador. «Cuando los contenidos nuevos se conectan con lo que ya se sabe, tiene lugar el aprendizaje significativo», dice Ausubel. La educación no es solamente técnica, sino también una conexión a nivel intelectual. Siguiendo el mismo razonamiento, Vygotsky sostiene en su teoría de aprendizaje que la mediación del docente es el instrumento que posibilita que el estudiante navegue por la zona de desarrollo próximo y logre niveles de análisis inalcanzables por sí solo.
  • La atención individualizada se ve afectada y el desempeño académico se ve perjudicado por la concentración de grupos en las escuelas de EMS.
  • Durante la pandemia de COVID-19, se hizo aún más evidente la brecha digital, ya que alumnos de áreas rurales no tenían acceso a plataformas digitales, lo que acentuó las desigualdades.

En relación con ciertas experiencias en México, algunos telebachilleratos comunitarios han implementado métodos pedagógicos novedosos, como proyectos productivos relacionados con el medio rural. En esa línea, se han realizado experiencias dentro del Sistema de Educación Dual; por ejemplo, varios subsistemas tecnológicos fomentan aprendizajes fundamentados en la práctica, convirtiendo al docente en un vínculo entre la compañía y la escuela.

Dimensión socioemocional: el docente como acompañante de la juventud

La EMS se presenta en una fase de cambio entre la adolescencia y la temprana juventud. Aquí los maestros se transforman en referentes a nivel emocional.

  • La inteligencia emocional (Goleman, 1995) y el marco CASEL (2020) evidencian que habilidades como la toma de decisiones, la empatía y la autorregulación son factores predictivos del éxito en el ámbito laboral y académico.
  • Los maestros que trabajan en sus capacidades de acompañamiento consiguen disminuir las tasas de deserción escolar, problema que en México todavía afecta a algunos subsistemas con un 10% anual. Como Goleman y CASEL mencionan, el profesor es un modelo a seguir en términos emocionales para los jóvenes durante esta fase de cambio: «Las habilidades socioemocionales son tan importantes como las intelectuales en el desarrollo completo» (Goleman/CASEL).
  • Los maestros no pueden dedicar más tiempo al apoyo emocional de los alumnos debido a la sobrecarga burocrática. Según Bisquerra (2016), la educación emocional no es un complemento, sino un fundamento esencial para el bienestar y la prevención de comportamientos de riesgo durante el bachillerato.

Dimensión social: el docente como agente de cambio y constructor de ciudadanía

La función de la docencia, que va más allá del aula y se inserta en la sociedad como motor de cambio, tiene su base en los descubrimientos principales, que giran en torno a la pedagogía crítica de Freire (2005) y considera al docente como un facilitador del diálogo y la concienciación.

  • En México, gracias a proyectos de servicio social comunitario, los alumnos se han podido involucrar en campañas de salud, reforestación y alfabetización bajo la dirección de sus maestros. Freire destaca que «el maestro es un facilitador de procesos de concientización que posibilitan la problematización de la realidad».
  • La diversidad cultural en la EMS requiere un cuerpo docente que sea consciente de la inclusión y del respeto a las diferencias de género, lengua y etnia. De acuerdo con el informe de la UNESCO (2015), es necesario que se revalorice a la educación como un «bien común global», en el que los docentes tienen el deber de promover la igualdad y la cohesión social.

5. Discusión

Mapeo del Ecosistema del Estado en la EMS

En la EMS, el papel de los docentes se lleva a cabo en un entorno complicado donde se encuentran varios participantes, reglas y recursos que determinan el éxito en la educación.

Tabla 3: Componentes del Ecosistema Educativo

CategoríaElementos ClaveFunción en el Ecosistema
ActoresDocentes, directivos, familias, autoridades (DGETI/SEP), sector productivo.Ejecución, acompañamiento, normativa y vinculación laboral.
RecursosInfraestructura tecnológica, plataformas digitales, laboratorios, presupuesto.Soportes materiales para el aprendizaje y la innovación.
NormasReforma constitucional de 2012, Marco Curricular Común, reglamentos internos.Marco legal que define la obligatoriedad y la función docente.
IncentivosProgramas de formación continua, estímulos al desempeño, reconocimiento social.Motores para la mejora de la práctica y la permanencia docente

Flujos de gobernanza y puntos de palanca

Es necesario que los flujos de gobernanza cambien de una estructura vertical (burocrática) a una horizontal (colaborativa) para que el ecosistema opere de manera armoniosa.

Flujos de Gobernanza

•          De la Autoridad al docente: La carga burocrática que limita la innovación surge a menudo debido al flujo actual, el cual es mayormente administrativo y normativo.

•          De la escuela a la comunidad: Se determinan flujos de vinculación mediante el sistema de educación dual y el servicio social, en los cuales el profesor sirve como un enlace con la industria.

•          Entre pares: Las academias y el trabajo interdisciplinario son flujos de intercambio de conocimientos esenciales para el aprendizaje contextualizado.

Puntos de palanca para política pública

Para modificar la EMS, es necesario que las políticas públicas influyan en los siguientes «puntos de palanca» (sectores en los que un leve cambio tiene una gran repercusión):

1.         Desburocratización Inteligente: Disminuir el peso administrativo para liberar tiempo a los docentes para que puedan dedicarse a la planificación pedagógica y al acompañamiento socioemocional.

2.         Capacitación en cascada: El objetivo es fortalecer las habilidades socioemocionales de los maestros para que estos puedan, a su vez, influir en la capacidad de resiliencia y en la permanencia de los jóvenes.

3.         Vinculación Territorial: Establecer los proyectos comunitarios y la vinculación con el sector productivo como una parte del currículo, no como actividades fuera de las horas escolares.

4.         Cierre de la Brecha Digital: Inversión estratégica en infraestructura para garantizar que la mediación del conocimiento sea igualitaria en áreas urbanas y rurales.

Análisis Integral de la Realidad Educativa: Evidencias y Dimensiones

La equidad debe ser el eje articulador para superar las fallas estructurales detectadas, por lo que esta investigación se apoya en tres dimensiones clave que determinan el éxito del sistema educativo actual.

A. Dimensión académica: Infraestructura y Estrategias contra la Brecha Digital

La dimensión académica muestra profundas fallas en las que la pandemia de COVID-19 sacó a la luz una brecha digital importante, que dejó a los alumnos de áreas rurales al margen. Para combatir esta inequidad y promover la inclusión, es necesario avanzar hacia una igualdad tecnológica en el salón de clases a través de:

Mediación pedagógica adaptativa: Poner en práctica métodos de «enseñanza presencial y a distancia» que no se basen únicamente en la conectividad síncrona, facilitando el aprendizaje significativo de Ausubel a través de materiales digitales y físicos que puedan descargarse.

Mitigación de la masificación: Se sugiere implementar métodos activos, como el aprendizaje basado en proyectos (ABP), para mejorar la atención personalizada, que se ve limitada por la saturación de grupos. Este método hace posible que el profesor actúe como guía de procesos diferenciados, adaptándose al ritmo individual de cada alumno.

Inclusión digital ética: Incorporar la alfabetización digital y el empleo de inteligencia artificial como instrumentos para igualar a todos los estudiantes, garantizando que el código postal no condicione su acceso al saber.

B. Dimensión socioemocional: El acompañamiento como factor de retención

El hecho de que la tasa de abandono escolar en la EMS esté cerca del 10% al año es un indicio de que no hay suficiente apoyo humano frente a la vulnerabilidad social. La igualdad en este aspecto supone:

Resiliencia docente: Para que funcionen como un elemento de protección que reduzca la deserción, en particular en contextos con alta marginación, es necesario reforzar las competencias socioemocionales del profesorado.

Desburocratización para la equidad: Es necesario disminuir de manera urgente la sobrecarga administrativa que le roba tiempo a la interacción entre el maestro y el alumno. Al liberar este tiempo, se puede prestar atención inclusiva que identifique las crisis emocionales y las presiones grupales típicas de los adolescentes.

C. Dimensión social y ciudadana: La educación como bien común

La función social, con el supuesto de que la UNESCO concibe la educación como un «bien común», redefine la equidad como una obligación con la justicia social.

Proyectos de Impacto Territorial: La validación del conocimiento teórico se da a través de programas de alfabetización, reforestación y salud comunitaria que vinculan el salón de clases con la realidad social del país.

Construcción de Ciudadanía Inclusiva: Estas iniciativas refuerzan la función del profesor como agente de cambio, promoviendo una cultura de paz y consideración a la diversidad de género, étnica y lingüística, elementos esenciales para la cohesión social en el entorno mexicano.

Contrastación con los avances recientes en educación en México y América Latina (2015–2025)

La función de los docentes en la EMS, examinada desde sus aspectos sociales, socioemocionales y académicos, está fuertemente relacionada con las tendencias educativas que se han visto en la región durante los últimos diez años.

A. Tutoría y programas socioemocionales

El programa «Construye T» ha sido la principal referencia en México para incorporar habilidades socioemocionales. La literatura más reciente (2015-2023) subraya que la eficiencia de estos programas no se basa únicamente en el currículo, sino también en la disposición del profesor como «acompañante socioemocional». Esto está en línea con lo que se sugiere en este artículo sobre la inteligencia emocional (Goleman, 1995) y el marco de CASEL, que establece que el profesor debe ser un modelo a seguir para disminuir la deserción escolar, fenómeno que todavía tiene un impacto del 10% en la matrícula anual de México.

B. Educación ciudadana y transformación social

La educación para la ciudadanía en América Latina ha dejado de ser simplemente una materia cívica para convertirse en un eje central de justicia social. Investigaciones recientes en la zona respaldan el enfoque de Freire (2005) y Bolívar (2007), indicando que el profesor de EMS debe actuar como un facilitador de la concientización. Los resultados de esta investigación acerca de los proyectos de servicio social comunitario en México (como la salud y la reforestación) corroboran que la ciudadanía se forma a través de acciones participativas dirigidas por el profesorado.

C. Educación dual y modelos de vinculación

La implementación del Sistema de Educación Dual en México y en otras naciones latinoamericanas (por ejemplo, Chile y Colombia) ha transformado la dimensión académica del maestro. La literatura reciente indica que, en estos modelos, el maestro pasa de ser un simple transmisor a convertirse en un «puente» entre la escuela y el sector productivo. Esto apoya nuestra sugerencia de que el profesor actúe como mediador en contextos de aprendizaje situado, en los cuales la teoría se confirma a través de la práctica laboral.

D. Telebachilleratos y contextos rurales

El estudio de los Telebachilleratos Comunitarios en México (2015-2025) brinda un punto de vista crítico acerca de la masificación y la brecha digital. A pesar de las deficiencias tecnológicas agravadas por la pandemia del COVID-19, los maestros en estos subsistemas han creado metodologías pedagógicas innovadoras relacionadas con el medio rural, según investigaciones recientes. Esto evidencia que la función de los docentes es el «punto de palanca» más importante para corregir las desigualdades estructurales del sistema educativo.

Utilidad Aplicada de la Propuesta

Al comparar estos datos, se comprueba que la Matriz Integral de la Función Docente que se propone en este trabajo tiene un uso práctico directo para la política pública:

  1. En la formación docente: Ofrece un marco para pasar de cursos individuales a un sistema de formación continua que balancee lo académico con lo socioemocional.
  2. En la gestión institucional: Proporciona razones para la desburocratización, lo que hace posible que el profesor vuelva a ser un acompañante y un agente de cambio social.

Hacia una Revalorización Sistémica de la Función Docente

El cambio de la educación media superior (EMS) no puede ser dejado para más adelante, ya que es el espacio en el que se establece la identidad y el compromiso cívico de los jóvenes. Si el maestro quiere ir más allá de su función como instructor y ser un verdadero agente de cambio social, la política pública tiene que pasar del requerimiento administrativo al soporte estructural.

Al implementar estos «puntos de palanca», se logra lo siguiente:

  • Autenticidad en la mediación: La desburocratización posibilita que el profesor recupere su tiempo pedagógico, al dejar de ser un gestor de documentos y convertirse en un intermediario del conocimiento y un acompañante emocional.
  • Sustentabilidad emocional: La capacitación en cascada asegura que el aula sea un lugar de resiliencia, en el que las habilidades socioemocionales funcionen como un elemento de protección contra la deserción escolar.
  • Justicia social y equidad: La educación se convierte en un bien común que no depende de la ubicación postal del alumno, al cerrar la brecha digital y vincular los territorios. Esto fomenta una ciudadanía democrática e inclusiva.

Para establecer comunidades educativas que se enfoquen en la justicia social y el bien común, es esencial, al final de cuentas, reforzar la labor docente desde esta perspectiva integral. El profesorado podrá cumplir con su misión social de cambiar la realidad de los jóvenes en México únicamente a través de una capacitación adecuada y condiciones laborales dignas.

A partir del análisis realizado se plantean los siguientes elementos que se pueden entretejer:

1. Fortalecer la formación docente continua: La capacitación no debe circunscribirse a cursos separados, sino que tiene que organizarse como un sistema completo de formación continua, que contenga:

  1. Actualización en metodologías activas (aprendizaje basado en proyectos, flipped classroom, aprendizaje servicio).
  2. Formación en competencias socioemocionales, con base en marcos como CASEL (2020).
  3. Inclusión de contenidos sobre ciudadanía digital y ética en el uso de tecnologías.

2. Atender la masificación y mejorar las condiciones laborales. 

En este momento, se propone disminuir la cantidad de alumnos por grupo para asegurar una atención individualizada. Además, se sugiere poner en práctica políticas que reduzcan la burocracia, lo cual posibilitaría que los profesores dispusieran de más tiempo para el acompañamiento a nivel académico y socioemocional. Además, se tiene en cuenta la compensación económica por el trabajo que implica las tutorías, las asesorías y las actividades extracurriculares.

3. Integrar la educación socioemocional al currículo. Es factible crear programas institucionales que den prioridad al bienestar emocional de los alumnos; además, es adecuado establecer equipos compuestos por orientadores, psicólogos y maestros tutores para respaldar la gestión emocional y prevenir conductas de riesgo. Finalmente, se debe fomentar el autocuidado y la resiliencia como habilidades fundamentales para la vida.

4. Fomentar alianzas entre escuela, familia y comunidad. En esta sección, es posible fomentar iniciativas comunitarias que conecten a la EMS con su entorno inmediato (cultura, salud, ecología); Incluir a las familias en la educación ciudadana para crear espacios de conversación entre la escuela y el hogar; Fomentar que los jóvenes participen en asociaciones civiles, organismos locales y voluntariado.

5. Potenciar la innovación pedagógica y digital: Promover la implementación de laboratorios de innovación educativa en escuelas de EMS, utilizar las herramientas de inteligencia artificial educativa con responsabilidad y ética, e integrar plataformas educativas y recursos digitales que cierren la brecha tecnológica.

Lineamientos operativos para el fortalecimiento docente

El modelo sugerido tiene que llevarse a cabo en medidas específicas dentro del ecosistema estatal para ser eficaz. Estos lineamientos operativos, que se mueven de la teoría a la acción, tienen como objetivo afectar los tres niveles del sistema educativo y están alineados con las dimensiones académica, socioemocional y social que ya han sido discutidas. Se sugieren las siguientes pautas, clasificadas por su nivel de intervención.

1. Nivel aula: Prácticas pedagógicas innovadoras

•          Rutinas socioemocionales: Implementar momentos de apertura y cierre en cada sesión para el chequeo emocional y la regulación, utilizando marcos como CASEL.

•          Aprendizaje basado en proyectos (ABP) y Servicio: Diseñar proyectos que vinculen el contenido académico con problemas reales de la comunidad, fomentando el cambio social.

•          Evaluación formativa: Sustituir la evaluación punitiva por procesos de retroalimentación continua que identifiquen la «zona de desarrollo próximo» del estudiante.

•          Ciudadanía digital: Integrar el uso ético y responsable de la tecnología y la inteligencia artificial como una competencia transversal en todas las asignaturas.

2. Nivel Escuela: gestión y clima escolar

•          Horarios protegidos para tutoría: Institucionalizar espacios fijos en la carga horaria semanal destinados exclusivamente al acompañamiento individual y grupal, evitando que la tutoría sea una carga extra.

•          Comunidades profesionales de aprendizaje (CPA): Fomentar reuniones de academia enfocadas en el trabajo interdisciplinario y el intercambio de buenas prácticas pedagógicas.

•          Reducción de carga administrativa: Implementar sistemas digitales de gestión escolar que automaticen reportes, permitiendo que el docente se concentre en la mediación del conocimiento.

3. Nivel subsistema y política pública: gobernanza y soporte

•          Incentivos a la formación continua: Establecer programas de capacitación permanente en metodologías activas y salud mental, vinculados a estímulos al desempeño.

•          Criterios de asignación de grupos: Revisar la normativa para evitar la masificación, estableciendo un límite de estudiantes por grupo que permita la atención personalizada.

•          Infraestructura digital: garantizar el equipamiento tecnológico y la conectividad de alta velocidad en todos los planteles, especialmente en telebachilleratos y zonas rurales.

•          Acompañamiento de centros de maestros: Fortalecer la figura de los centros de formación para que brinden asesoría situada en los planteles, enfocada en los retos reales de cada contexto.

4. Inclusión y equidad: Ejes Transversales de la función docente

La labor de los docentes en la EMS debe abordar la diversidad del alumnado a través de una perspectiva equitativa que tenga en cuenta las singularidades de género, interculturalidad y discapacidad.

•          Interculturalidad: El maestro tiene que desempeñarse como un mediador cultural y lingüístico en situaciones como los telebachilleratos comunitarios, confirmando los conocimientos locales frente al currículo nacional. Esto significa avanzar hacia una educación que, según la UNESCO, fomente la unidad social y el respeto a la diversidad de razas.

•          Equidad de género: Es necesario que la práctica docente detecte y elimine prejuicios que restringen la participación de las mujeres en los campos STEM (Matemáticas, Ciencia, Tecnología e Ingeniería), sobre todo en los subsistemas de educación dual y tecnología.

•          Discapacidad y diseño universal: Como agente de cambio social, el maestro tiene la tarea de poner en práctica adaptaciones razonables y métodos de Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), con el fin de asegurarse de que la discapacidad no signifique una exclusión académica.

6. Conclusiones

El estudio concluye que la función docente en la Educación Media Superior (EMS) es una tarea inherentemente multidimensional que va más allá de la enseñanza técnica. El estudio muestra que el profesorado opera como un núcleo dinámico en el que se encuentran la dimensión académica, socioemocional y social. En este contexto, la efectividad del maestro como mediador del conocimiento no puede separarse de su función como agente de cambio social y referente emocional, ya que es esta interrelación la que posibilita una formación completa que se ajusta a la complejidad de la etapa juvenil.

Es un hecho que la dimensión socioemocional es un pilar esencial para asegurar una trayectoria escolar exitosa en un nivel educativo caracterizado por su vulnerabilidad y transición. El maestro se convierte en un elemento protector que aumenta la resiliencia y la autorregulación de los alumnos al incorporar marcos como el de CASEL y la inteligencia emocional de Goleman. Por lo tanto, en México el bienestar emocional no debe considerarse un contenido extra, sino una condición sine qua non para tener éxito académico y permanecer en la escuela.

El profesor se transforma en arquitecto de la ciudadanía. La función social del maestro se convierte en una tarea esencial para fortalecer una sociedad justa y democrática. De acuerdo con la pedagogía crítica de Freire, el salón de clases de EMS se redefine como un lugar para dialogar y tomar conciencia, donde se forman identidades cívicas comprometidas que son críticas y que tienen en cuenta el bienestar colectivo. La conexión de los aprendizajes con proyectos de servicio social y comunitarios evidencia que el trabajo docente es el motor que une la teoría académica con la modificación de la realidad en términos territoriales.

El estudio señala que la masificación de grupos, la brecha digital y la carga burocrática son barreras sistémicas que sofocan el apoyo individualizado y la innovación pedagógica en términos de desafíos estructurales y puntos de palanca. Es necesario que la política pública actúe sobre «puntos de palanca» estratégicos, como la desburocratización inteligente y el reforzamiento de la infraestructura tecnológica, para disminuir estos efectos. La única manera de avanzar hacia sistemas educativos más justos y humanos es a través de la liberación de tiempo para los docentes, para que puedan realizar tareas sustantivas.

Es esencial que la formación de los docentes progrese hacia un sistema integral y constante, en lugar de limitarse a capacitaciones individuales; se requiere una formación constante e integral. Las habilidades del siglo XXI requieren que los docentes estén al día en cuanto a ciudadanía digital, metodologías activas y ética en la aplicación de inteligencia artificial. Esta capacitación tiene que ser en «cascada», garantizando que el fortalecimiento de las competencias del profesor tenga un efecto directo en la habilidad de los jóvenes para afrontar los desafíos de una sociedad global y variada.

Es preciso un enfoque que busque una revalorización del ecosistema educativo. Para transformar la EMS es necesario volver a valorar de manera sistémica a los maestros, reconociéndolos como el actor fundamental del sistema educativo. Esto supone no solo la mejora de las condiciones salariales y laborales, sino también el estímulo de una gobernanza horizontal fundamentada en acuerdos entre la familia, la comunidad y la escuela. Fortaleciendo este papel desde una perspectiva multidimensional, la educación media superior tendrá la capacidad de cumplir su compromiso de ser un medio para alcanzar un futuro con inclusión, justicia social, interculturalidad, equidad y desarrollo integral para los jóvenes de México.

REFERENCIAS

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